domingo, 14 de diciembre de 2014

Dosis


Incipiente como el bosque estrujado,
desangro pedales oxidados,
y fumo un poco de amargura,
mientrs me olvido y descanso, absoluto y descalzo,
soñando  con puñales, espejos inundados,
me pierdo inconsolable, seco  y apartado,
se refriega el llanto ajeno entre las piernas polvorientas,
descoloco el cielo calido y completo fantaseando,
dibujado y apestado resucito entre los lagos,
pestañas enraizadas, enredadas entre campanas,
sonidos de los sueños que caminan en puntillas,
esperando sus mareas, deshojadas y perversas,
me nublo como un rayo, desafiante y drogado,
masticado y escupido, me disfrazo como un rio,
señalar y competir,
semanas perdidas,
llamadas ya quemadas,
cobijas con migajas
y lunas solitarias, sin estrellas ni cadenas.
maderosa e incontrolable se olvida de la amargura y se enfrenta,
se enciende y oscurece como  un piano de origami
flotando oxidado en melodias grises,
rechinando en el aire salpicando alegrias,
revolotea cual infierno y amanece entre silencios.
filtraba cada gota despeinada entre las ramas,
mas olvidaba sinsabores, sin respuestas o errores.
maldecir salvaje el rumbo,
amarrado en cada noche
vigilado y clavado entre los dedos transpirados.
quebrados tantos huesos, disuelto en los recuerdos,
se corroen voluntades y se pierde cada invierno,
me enfuresco mientras caigo, sudores, y calores
destripando esos tormentos alejados pero muertos.

seng-vou
2:02 10 de diciembre 2011

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