domingo, 14 de diciembre de 2014

Ladrillos



Distintas formas de desenterrar lamentos,
calificando inconciencias cerradas,
Abren paso al camino perezoso,
Solia caminar entre vidrios, y mañanas oxidadas
pero el humo entre las penas cedió palabras.

Fue siniestra, cabisbaja y solemne,
mientras pudre rencores dormidos se agrieta,
quiebra resplandores, anula mieles,
intercepta el fuego entre las muertes,

Tan quieta y lejana se pierde,
se desentierra entre camisas grises,
suspira amaneceres vacios, pero gratos
en las tierras humedecidas, en el polvo frio.
se depide de pisadas de luz amarga,

Fue del tiempo una vez entre domingos,
fue cerrando los ojos y arrastrando universos
se quedo encerrada entre las uñas ennegrecidas,
ardiente y asolapada se reune con mentiras,
visita las miradas y pierde atardeceres.


Desde el suelo clavan garras, atrapan heridas
se despiertan nuevamente entre petalos vomitados,
hasta alcanzar barnices incoloros,
que atropellan su necesidad intacta,
raspada y agria.


Seng-Vou
28 de Octubre-2008
17:52 hrs

Elasticos


Eso que le pasa a las identidades,
que se quiebran y estiran en las tardes
y vuelven a perderse entre dientes,
se acaban las insignias recortadas
y enmudecen solemnes como piedras
cabizbajo, acurrucado e incomodo,
no sonrio y no despierto,
me pongo a contar los latidos, esperando segundos muertos,
suspiro y ansio,
lamentos aferrado a la noche,
deseo el infinito caminar tan nublado,
pedazos de tinieblas y mascaras sin fuerza,
apagado verdoso y oculto
desparramo descontentos inflamados
pasamanos despegado, algun chicle olvidado,
orinando el lavamanos,
me desarmo y concuerdo,
famelico, desierto,
hambriento y en silencio,
cavernosa e insoportable,
obstinada y perdida.
te olvido, y me despido,
por si vuelves, por si acaso
sonidos y temblores,
piedrazos en los vidrios,
siniestra sin estrellas,
te resvalas y te quiebras,
pierdes armonias,
te oxidas en papeles,
te desarmas y desprendes,
ya no suenas,
te cambias pasajera,
vendada y encuclillas
te despiertas tan cansada,
te alejas,
te pudres.
 y yo descalzo fumo afuera,
maldiciendo cada hoguera,
me destruyo kamikaze financiero,
deshuesado, desolado,
soledad integral,
que masticas entre espinas cristalizadas,
desteñida en la mañana,
desvanece cada herida,
y te mientes de rodillas y perdonas por monedas.
clavado y colgado,
me seco con el pasto,
amarillo y polvoriento,
disparo un par de dardos,
me desvelo,
me destierro.
y que mas hago
si dormido no he gritado,
me despido amarrado.

10 de dieciembre de 2011
3:01

Dosis


Incipiente como el bosque estrujado,
desangro pedales oxidados,
y fumo un poco de amargura,
mientrs me olvido y descanso, absoluto y descalzo,
soñando  con puñales, espejos inundados,
me pierdo inconsolable, seco  y apartado,
se refriega el llanto ajeno entre las piernas polvorientas,
descoloco el cielo calido y completo fantaseando,
dibujado y apestado resucito entre los lagos,
pestañas enraizadas, enredadas entre campanas,
sonidos de los sueños que caminan en puntillas,
esperando sus mareas, deshojadas y perversas,
me nublo como un rayo, desafiante y drogado,
masticado y escupido, me disfrazo como un rio,
señalar y competir,
semanas perdidas,
llamadas ya quemadas,
cobijas con migajas
y lunas solitarias, sin estrellas ni cadenas.
maderosa e incontrolable se olvida de la amargura y se enfrenta,
se enciende y oscurece como  un piano de origami
flotando oxidado en melodias grises,
rechinando en el aire salpicando alegrias,
revolotea cual infierno y amanece entre silencios.
filtraba cada gota despeinada entre las ramas,
mas olvidaba sinsabores, sin respuestas o errores.
maldecir salvaje el rumbo,
amarrado en cada noche
vigilado y clavado entre los dedos transpirados.
quebrados tantos huesos, disuelto en los recuerdos,
se corroen voluntades y se pierde cada invierno,
me enfuresco mientras caigo, sudores, y calores
destripando esos tormentos alejados pero muertos.

seng-vou
2:02 10 de diciembre 2011

Primitivos

El desamparo se cubría de franelas,
Mientras las noches inversas declaraban voluntades cosmicas.
Silenciosas, embarradas en dulzura, saboreaban el aburrimiento inocuo, perdido y sonriente.
Lloraban sus pisadas, se alejaban siniestras, enterradas y furtivas.
Su elegancia disparaba dardos incipientes,
degradantes y solitarios.
Imaginaban tripas subterraneas, colores invisibles y sonrisas delicadas.
Decidio apartarse un día sumido en esa rabia tan anaranjada y ajena, que le provocaban los celos y la humedad desperdiciada.
Corrió por su destino y tropezó enceguecido, se largó confundido, y engordó hasta rasgar su orgullo.
Se disfrazó mutilante y persiguio la noche vetusta  y sangrante, hasta encontrar el éxito, sin ser sometido.
Se desnudó y amputó sus mentiras, ruidoso y cabizbajo.
Pequeño y sin miedo...
... ensartado en  el  olvido.

Noviembre 5 2014 1,24 Am